Si notas que tu mandíbula es pequeña, que la barbilla queda por detrás del resto de la cara o que tu perfil no termina de estar equilibrado, es probable que tengas una retrognatia: una mandíbula situada más atrás de lo que le corresponde. Casi siempre se acompaña de una maloclusión de clase II, en la que los dientes inferiores quedan más retrasados respecto a los superiores de lo que es correcto. No es solo una cuestión de imagen: condiciona cómo muerdes, cómo respiras mientras duermes y cómo se ve tu cara.
Soy el Dr. Gonzalo Botella, cirujano maxilofacial en Valencia y Alcoy, con fellowship y formación internacional en deformidades faciales en el St. George’s Hospital de Londres. En el último año he operado entre 80 y 90 casos de cirugía ortognática. En esta guía te explico qué es exactamente la retrognatia, cómo afecta a tu mordida, a tu respiración y a tu perfil, y qué tratamientos funcionan de verdad en cada caso, desde la ortodoncia hasta la cirugía ortognática con planificación 3D.
Retrognatia y clase II en resumen
- Qué es: la retrognatia es una mandíbula retrasada o pequeña respecto al maxilar superior. La clase II es la mordida que suele acompañarla: los dientes de abajo quedan más retrasados respecto a los de arriba de lo que es correcto, tanto estética como funcionalmente.
- A qué afecta: a la mordida, a la vía aérea (ronquido y apnea del sueño) y a la estética del tercio inferior de la cara.
- Qué no la corrige: la ortodoncia mueve dientes, no hueso; el ácido hialurónico y las férulas de avance mandibular tienen su papel, pero no cambian la posición de la mandíbula.
- Qué la corrige: cuando el problema es óseo, la cirugía ortognática de avance mandibular, sola o combinada con el maxilar y el mentón.
- Plazos orientativos: unos 6 meses de tratamiento con Surgery First frente a 12-18 meses con el protocolo convencional de ortodoncia y cirugía.
- Dónde: consulta y planificación en Clínica RBE, en Valencia y en Alcoy.

¿Qué es la retrognatia y qué es la clase II?
La retrognatia es, sencillamente, una mandíbula que está más atrás de su posición ideal respecto al maxilar superior y al resto de la cara. En general, el paciente lo percibe como una mandíbula pequeña y poco armónica, con una barbilla poco proyectada y un borde mandibular poco marcado.
La clase II es un término de oclusión: describe una mordida en la que los dientes inferiores están más retrasados respecto a los superiores de lo que es correcto y de lo que resulta estética y funcionalmente adecuado, con un resalte aumentado entre los incisivos. En una mordida normal (clase I) los dientes inferiores también quedan ligeramente por detrás de los superiores; en la clase II esa distancia es excesiva. La mayoría de las clases II esqueléticas se deben a una mandíbula pequeña o retrasada, y es una de las maloclusiones más frecuentes en nuestro entorno.
Clase II dental y clase II esquelética: la diferencia que decide el tratamiento
Si el desajuste está solo en la posición de los dientes, hablamos de clase II dental y la ortodoncia puede resolverla. Si el origen está en el hueso —la mandíbula está realmente retrasada—, es una clase II esquelética: la ortodoncia por sí sola puede alinear los dientes, pero no puede adelantar la mandíbula. Distinguir una de otra es el primer paso de cualquier valoración.
Lo importante es entender que la retrognatia no es solo un problema estético. Puede afectar a tres áreas:
- Mordida (oclusión): los dientes no encajan bien, con desgastes, dificultad para cortar los alimentos con los incisivos y, a menudo, necesidad de ortodoncia.
- Vía aérea: una mandíbula retrasada lleva hacia atrás la lengua y los tejidos blandos del suelo de la boca y del cuello, y reduce el espacio para respirar, lo que favorece el ronquido y la apnea obstructiva del sueño.
- Estética facial: el tercio inferior pierde definición, el cuello se ve poco marcado y el perfil pierde equilibrio. Lo explico con detalle en cuello poco definido y mandíbula pequeña.
Cómo saber si tienes retrognatia: signos más habituales
- Perfil con la barbilla retrasada respecto al labio superior y la nariz.
- Los incisivos superiores quedan muy por delante de los inferiores (resalte aumentado).
- El labio inferior se coloca por detrás de los dientes de arriba o cuesta cerrar los labios sin esfuerzo.
- Cuello poco definido o papada incluso en personas delgadas.
- Ronquido, sueño poco reparador o apnea del sueño diagnosticada.
El diagnóstico se confirma en consulta con exploración facial y de la mordida, fotografías, escaneos de la mordida y un estudio radiológico 3D. Cuando se sospecha apnea del sueño (SAOS), el diagnóstico se hace con un estudio del sueño (polisomnografía). Si la mandíbula, en lugar de retrasada, está adelantada, hablamos de la situación contraria: el prognatismo o clase III. Puedes ver las diferencias en prognatismo mandibular vs retrognatia.
Los tres motivos de consulta por retrognatia y clase II
Lo primero que hago en consulta es entender por qué has decidido venir. Ese motivo determina por completo cómo enfocamos el tratamiento.
1. Motivo estético: mandíbula pequeña y cuello poco definido
Son pacientes que notan la mandíbula pequeña, echan en falta definición en el borde mandibular o sienten que el cuello y el tercio inferior no están equilibrados con el resto de la cara. Aquí el análisis tiene que ser minucioso: necesito saber qué te molesta exactamente, cómo muerdes y si hay un problema óseo real o es una cuestión de tejidos blandos. Con la planificación 3D trabajamos distintas posiciones de la mandíbula sobre tus propias imágenes hasta encontrar el perfil que buscas.
2. Motivo oclusal: un problema de mordida
Muchos de estos pacientes llegan derivados por su ortodoncista, que ha visto que el problema no es solo dental, sino óseo. Otros consultan directamente con nosotros, y somos nosotros quienes los derivamos al ortodoncista. En ambos casos el plan es multidisciplinar desde el primer momento: decidimos conjuntamente si el caso es candidato a Surgery First (cirugía primero y ortodoncia después), a una cirugía temprana o al protocolo clásico de ortodoncia, cirugía y ortodoncia de finalización.
Un punto que conviene entender: si tu ortodoncista te propone cirugía es porque la discrepancia está en el hueso. Intentar compensarla solo con los dientes se llama camuflaje, y en casos moderados o graves obliga a inclinarlos más allá de lo que el hueso y la encía toleran bien, lo que puede comprometer la estabilidad del resultado y la salud periodontal a largo plazo.
3. Motivo respiratorio: ronquido y apnea del sueño
Son pacientes que roncan, se despiertan cansados o tienen un diagnóstico de apnea obstructiva del sueño (SAOS) confirmado por su neumólogo o unidad del sueño mediante un estudio del sueño (polisomnografía). Suelen llegar cuando la CPAP no ha funcionado o no la toleran.
Durante mi fellowship en Londres trabajé en una unidad con un volumen muy alto de cirugía ortognática, también en pacientes con apnea, y aprendí lo importante que es estudiar bien estos casos antes de operar. Por eso suelo recomendar primero un dispositivo de avance mandibular: una férula nocturna que mantiene la mandíbula adelantada mientras duermes. Si con ella mejoran el ronquido y las apneas, es razonable esperar que el avance quirúrgico también lo haga.
Tratamientos de la retrognatia y la clase II: de la ortodoncia a la cirugía ortognática
Es habitual recibir mensajes contradictorios de distintos profesionales. Estas son las opciones reales y lo que cada una puede y no puede hacer.
1. Ortodoncia sola (camuflaje ortodóncico)
Es una opción válida en clases II dentales y en discrepancias óseas leves. El ortodoncista coloca los dientes de forma que la mordida funcione razonablemente bien. Sus límites: no cambia la posición de la mandíbula, no mejora el perfil ni la vía aérea y, si se fuerza en casos que no son leves, la estabilidad a largo plazo es peor.
2. Dispositivo de avance mandibular para ronquido y apnea
Es un tratamiento reconocido para el ronquido y la apnea leve o moderada, y además me sirve como prueba para predecir el efecto de la cirugía. Como solución de por vida tiene límites: hay que llevarlo todas las noches, con los años puede modificar la mordida y en algunos pacientes produce molestias en la articulación temporomandibular, por lo que necesita seguimiento. No corrige la posición del hueso.
3. Ácido hialurónico y mentoplastia: soluciones parciales
El relleno con ácido hialurónico puede disimular una barbilla poco proyectada, pero es un camuflaje temporal: se reabsorbe, exige retoques y no define el borde mandibular ni tensa los tejidos del cuello. La mentoplastia (avance del hueso del mentón) es una solución intermedia razonable para quien, conociendo todas sus opciones, no quiere pasar por ortodoncia y cirugía ortognática: mejora el perfil, pero no cambia la mordida. Comparo ambas en mentoplastia o ácido hialurónico.
4. Cirugía ortognática: la corrección del hueso
Es el tratamiento que actúa sobre la causa cuando la clase II es esquelética. Consiste en adelantar la mandíbula mediante osteotomías realizadas por dentro de la boca, sin cicatrices visibles, y fijarla en su nueva posición. Puede ser:
- Monomaxilar: se actúa sobre un solo hueso, que en la clase II es la mandíbula. Las cirugías solo del maxilar superior existen, pero son propias sobre todo de la clase III.
- Bimaxilar: se mueven mandíbula y maxilar superior, a menudo con una genioplastia (corrección del mentón) asociada. En mi práctica es la más habitual porque permite controlar mejor la mordida, el perfil y la vía aérea.
En pacientes con apnea, lo que amplía la vía aérea es el avance maxilomandibular, la rotación antihoraria del conjunto y, cuando está indicada, la expansión transversal del maxilar.
| Opción | Qué consigue | Qué no consigue |
|---|---|---|
| Ortodoncia sola | Alinea los dientes y mejora la mordida en casos leves | No adelanta la mandíbula ni cambia el perfil o la vía aérea |
| Dispositivo de avance mandibular | Reduce ronquido y apneas mientras se usa; predice el efecto de la cirugía | No es una corrección permanente; requiere uso nocturno y seguimiento |
| Ácido hialurónico | Disimula temporalmente la falta de proyección del mentón | No define el borde mandibular ni corrige mordida o respiración |
| Mentoplastia | Mejora de forma estable la proyección del mentón y el perfil | No cambia la mordida |
| Cirugía ortognática | Corrige la posición del hueso: mordida, perfil y vía aérea | Requiere planificación, cirugía y, casi siempre, ortodoncia |
Cómo planifico la cirugía de clase II: planificación 3D, guías y placas a medida
El fellowship que realicé en el St. George’s Hospital de Londres marcó la forma en que abordo estos casos, y hoy lo aplico en los 80-90 pacientes de cirugía ortognática que opero al año. De allí traje tres ideas que aplico en cada paciente:
- Planificación 3D hecha contigo en consulta. Cada milímetro cuenta. Sobre tus imágenes y los escaneos de tu mordida vemos juntos qué movimientos se van a hacer y cómo cambian tu perfil y tu oclusión antes de entrar en quirófano. Eso alinea tus expectativas con lo que la cirugía puede dar.
- Guías de corte y placas de fijación fabricadas a medida. Trasladan el plan al quirófano con más precisión y reproducibilidad que las férulas convencionales, que posicionan un hueso tomando el otro como referencia y arrastran el error si este no está bien colocado.
- Técnica mínimamente invasiva. Menos despegamiento de tejidos significa menos inflamación. Lo combino con un protocolo específico de frío terapéutico (crioterapia) durante el postoperatorio.
La planificación 3D no es un lujo, es una necesidad clínica: permite que tú y yo veamos lo mismo antes de la cirugía y que el resultado refleje un plan que hemos decidido juntos.
Recuperación tras la cirugía ortognática de clase II
Los primeros 2-3 días son los más incómodos, sobre todo por la inflamación. A partir de ahí el edema se tolera bien y la mayoría de pacientes me dice que el proceso duele menos de lo que imaginaba. La inflamación principal baja de forma clara en 2-3 semanas, que es cuando se suele volver a la actividad habitual. El hueso consolida en unas 6-8 semanas y el resultado definitivo, con el edema residual resuelto, se aprecia entre los 3 y los 6 meses.
Errores frecuentes al tratar una retrognatia
Pensar que el relleno sustituye a la cirugía
El ácido hialurónico disimula, no corrige. No da la definición del borde mandibular ni la tensión de los tejidos bajo la mandíbula que se consigue al mover el hueso, obliga a retratamientos periódicos y añade un factor que puede complicar una cirugía posterior.
Tomar la férula de avance mandibular por la solución definitiva sin revisiones
Es útil y está indicada en muchos pacientes, pero no cambia la anatomía. Usarla durante años sin control de la mordida y de la articulación es un error.
Esperar que la ortodoncia sola resuelva una clase II esquelética importante
Se puede lograr una mordida aparentemente correcta, pero el perfil no mejora, la vía aérea sigue igual y la estabilidad es peor que cuando se corrige el hueso.
Preguntas frecuentes sobre retrognatia y clase II
¿Qué diferencia hay entre retrognatia y clase II?
La retrognatia describe el hueso: una mandíbula retrasada o pequeña. La clase II describe la mordida: los dientes inferiores quedan más retrasados respecto a los superiores de lo que es correcto. Lo habitual es que vayan juntas, pero puede existir una clase II solo dental, sin retrognatia, que se trata con ortodoncia.
¿Se puede corregir la retrognatia solo con ortodoncia?
La ortodoncia mueve dientes, no adelanta la mandíbula. En casos leves puede compensar la mordida (camuflaje) con buen resultado. En discrepancias óseas moderadas o graves, la corrección real de la mordida, el perfil y la vía aérea requiere cirugía ortognática combinada con ortodoncia.
¿La retrognatia puede causar ronquidos y apnea del sueño?
Sí. Una mandíbula retrasada desplaza hacia atrás la lengua y los tejidos blandos del suelo de la boca y del cuello y estrecha la vía aérea, lo que favorece el ronquido y la apnea obstructiva del sueño (SAOS). El diagnóstico se confirma con un estudio del sueño (polisomnografía). En casos seleccionados, la cirugía de avance maxilomandibular amplía la vía aérea de forma permanente.
¿Qué pasa si no trato una retrognatia?
Depende del caso. Si es solo una cuestión estética y no te molesta, el riesgo es bajo. Si hay maloclusión, pueden resentirse los dientes, las encías y la estabilidad de la mordida con los años. Si hay apnea del sueño sin tratar, aumenta el riesgo cardiovascular y conviene abordarla.
¿Cuánto dura la recuperación de una cirugía ortognática?
Los primeros 2-3 días son los más incómodos. La inflamación principal baja en 2-3 semanas, cuando la mayoría de pacientes retoma su actividad habitual. El hueso consolida en unas 6-8 semanas y el resultado definitivo se aprecia entre los 3 y los 6 meses.
¿Hace falta ortodoncia antes y después de la cirugía?
Casi siempre sí. El protocolo convencional combina ortodoncia previa, cirugía y ortodoncia de finalización, con una duración total de 12 a 18 meses. En casos seleccionados se puede operar primero (Surgery First) y completar el tratamiento en torno a 6 meses. Se decide caso a caso junto con tu ortodoncista.
¿Qué diferencia hay entre cirugía monomaxilar y bimaxilar?
En la monomaxilar se actúa sobre un solo hueso, que en la clase II es la mandíbula (la cirugía solo del maxilar es más propia de la clase III); es una cirugía más corta. En la bimaxilar se mueven mandíbula y maxilar superior, lo que permite controlar mejor la mordida y el perfil y, en pacientes con apnea, ampliar más la vía aérea.
¿Cuáles son los riesgos de la cirugía ortognática?
Como toda cirugía, tiene riesgos: inflamación, sangrado, infección y, sobre todo, alteración de la sensibilidad del labio inferior y el mentón, que es frecuente al principio y suele recuperarse de forma progresiva, aunque en algunos pacientes puede persistir parcialmente. En la consulta revisamos los riesgos concretos de tu caso.
¿Dónde puedo tratarme una retrognatia en Valencia o Alcoy?
Paso consulta en Clínica RBE en Valencia (Carrer de Félix Pizcueta, 16) y en Alcoy (Carrer Góngora, 1). La valoración y la planificación 3D se hacen en consulta y la cirugía se realiza en un entorno hospitalario.
Conclusión: tu siguiente paso
La retrognatia y la clase II no son un destino. Tienen varias opciones de tratamiento, desde las más conservadoras hasta la cirugía ortognática de precisión, y la correcta depende de qué te preocupa: tu perfil, tu mordida, tu respiración o las tres cosas. Mi recomendación es siempre la misma: busca un equipo en el que cirujano maxilofacial, ortodoncista y, si hay apnea, especialista en sueño trabajen coordinados.
Si te reconoces en este artículo, pide una valoración. Analizaremos tu caso, veremos en 3D qué cambios son posibles y te explicaré con claridad qué opciones tienes, en Valencia o en Alcoy.
Sobre el autor: el Dr. Gonzalo Botella Casas es cirujano oral y maxilofacial y cirujano estético facial, con fellowship y formación internacional en deformidades faciales y estética en el St. George’s Hospital de Londres y miembro de SECOM y SECPF. Realiza entre 80 y 90 cirugías ortognáticas al año. Atiende en Clínica RBE, en Valencia y Alcoy. Contenido revisado en octubre de 2026. Este artículo es informativo y no sustituye a una valoración médica individual.

