Mentoplastia

La mentoplastia es una cirugía destinada a modificar la posición y la forma del mentón con el objetivo de mejorar la relación entre los tercios faciales y el perfil.

Aunque a menudo pasa desapercibido, el mentón es una de las estructuras más determinantes en la estética del rostro. Su relación con la nariz, los labios y el cuello define el equilibrio facial. Por ello, pequeñas modificaciones en esta zona pueden producir cambios muy significativos y naturales.

El objetivo no es crear un mentón más grande o más pequeño, sino lograr proporción, proyección y simetría.

Además en muchos pacientes, su tamaño puede no ser lo único que esté alterado, sino que puede presentar desviaciones laterales que se perciban como asimetrías faciales. La mentoplastia nos permite también corregir este problema centrando el mentón. 

Planificación a medida digital 3D de una mentoplastia

Desde el punto de vista estético, el mentón influye en:

  • El perfil facial
  • La proyección del tercio inferior
  • La definición de la línea mandibular
  • La relación nariz-labios-mentón
  • La percepción de envejecimiento

Un mentón poco proyectado puede hacer que la nariz parezca más grande o que el cuello se vea menos definido. Por el contrario, un mentón excesivo puede endurecer los rasgos.

La técnica más precisa es la mentoplastia ósea (osteotomía deslizante).

Consiste en:

  1. Realizar un corte controlado en el hueso del mentón, previamente planificado con tecnología 3D
  2. Movilizar el segmento óseo
  3. Colocarlo en la posición planificada
  4. Fijarlo con placas y tornillos

Esto permite modificar el mentón en los tres planos del espacio: avance, altura y simetría.

La cirugía se realiza habitualmente mediante una incisión intraoral, por lo que no deja cicatrices visibles.

En ocasiones se trata de cirugías complementarias. Muchos pacientes que presentan una clase II (mandíbula pequeña) presentan también un mentón poco desarrollado, y lo contrario ocurre también con pacientes con clase III (mandíbula grande en relación al maxilar). En estos casos se recomienda asociar una mentoplastia a la cirugía ortognática para conseguir un resultado perfecto con una relación nariz-maxilar superior-mandíbula-mentón ideal.

Sin embargo, hay pacientes con buena relación maxilar-mandíbula (clase I) que presentan mentones excesivamente prominentes (especialmente poco estético en mujeres) o demasiado poco desarrollados (menos estético generalmente en hombres). En estos casos recurrimos a una mentoplastia sin necesidad de cirugía ortognática para tratar exclusivamente aquello que es un problema.

Pero seamos realistas: algunos especialistas, a veces, intentan tratar solo con mentoplastias mandíbulas poco desarrolladas para evitar una cirugía ortognática (dada su mayor complejidad, falta de formación, necesidad en muchos casos de ortodoncia y mayor tiempo de preparación). Esto puede partir de una decisión del cirujano sin informar al paciente, algo que no debería ocurrir.

En otras ocasiones son los pacientes los que se decantan por una mentoplastia obviando una cirugía ortognática aunque potencialmente puedan ser candidatos, buscando un camuflaje de su situación acortando tiempos de preparación y recuperación. En mi opinión, siempre y cuando el paciente conozca los pros y los contras y sea informado correctamente de cuál es el potencial de cada procedimiento, debe ser él o ella quien tome la decisión final adaptada a su situación.

Por esto es importante ser valorado por un cirujano bien formado, con conocimientos y experiencia en realizar ambos procedimientos y que dedique tiempo a explicarte correctamente todas tus opciones.

Se trata de una cirugía con una muy buena recuperación, con retorno a la vida normal al día siguiente, exceptuando el ejercicio físico.

Para esto yo recomiendo:

  • Reposo de unas 2 semanas antes de retomar actividad física normal
  • Unos 2 meses hasta retomar deportes de contacto

Qué es la mentoplastia

La mentoplastia es la cirugía que modifica la posición, la proyección, la altura o la simetría del mentón actuando sobre el propio hueso. Se realiza mediante una osteotomía, un corte óseo controlado que permite desplazar el fragmento mentoniano a la posición planificada y fijarlo con placas y tornillos de titanio. El hueso consolida en 6-8 semanas y permanece ahí de por vida.

Es una cirugía de unos 40 minutos, que puede realizarse bajo anestesia general o local con sedación, con abordaje intraoral (sin cicatrices visibles) y una recuperación notablemente rápida.

Mentoplastia, armonización de mentón y prótesis no son lo mismo

La armonización de mentón o mentoplastia líquida con ácido hialurónico es un tratamiento de medicina estética, no una cirugía: no toca el hueso y es temporal. La mentoplastia de aumento con prótesis sí es quirúrgica, pero tampoco modifica el hueso: coloca un implante sobre él. Son tres cosas distintas, con resultados, duraciones y riesgos distintos. Lo explico en detalle en mentoplastia o ácido hialurónico: cómo elegir.

Cuándo está indicada una mentoplastia

Cuando alguien viene a consulta preguntando por mentoplastia, lo primero que hago no es hablar de la técnica. Es entender qué es exactamente lo que quiere arreglar, porque no todos los pacientes que piden un mentón necesitan lo mismo.

Proporciones correctas, mentón poco proyectado

Mandíbula, maxilar y nariz bien proporcionados, y lo único que desequilibra el conjunto es un mentón con falta de proyección. Aquí la mentoplastia es la indicación directa y da un resultado excelente.

El problema real es esquelético

Existe una discrepancia entre maxilar y mandíbula, una clase II o una clase III, que afecta a todo el tercio inferior de la cara y, potencialmente, en algunas ocasiones también a la mordida. La corrección de raíz es la cirugía ortognática.

El paciente conoce la ortognática y la descarta

Escenario legítimo y muy frecuente: pacientes informados que deciden no pasar por la ortodoncia previa o por un postoperatorio más largo. Habitual en deportistas profesionales. La mentoplastia juega entonces un papel muy valioso, con expectativas realistas y bien explicadas.

Distinguir en cuál de estos tres escenarios está cada paciente es, en mi experiencia, la parte más determinante de toda la consulta.

Qué puede corregir realmente una mentoplastia

Las caras que percibimos como armónicas suelen tener un tercio inferior con protagonismo, un mentón con buena curvatura y una proyección que marca y delimita bien el óvalo facial. La mentoplastia permite actuar sobre:

  • Proyección anteroposterior: avanzar o retruir el mentón para equilibrar el perfil respecto a nariz y labios.
  • Altura del tercio inferior: reducirla en caras alargadas o, muy frecuentemente, aumentarla en caras cortas. Esta capacidad es exclusiva de la cirugía: ningún relleno modifica la altura facial.
  • Asimetrías: corregir desviaciones laterales del mentón, algo que a menudo pasa desapercibido hasta que se planifica en 3D.
  • Definición del contorno mandibular y cervical: al proyectar el mentón mejora la línea mandibular y el ángulo cervicomental.
  • Mejora moderada de la papada: al avanzar el fragmento óseo se avanza también la musculatura del suelo de la boca insertada en él.

Por qué una mentoplastia puede mejorar la papada

Es un efecto que casi nunca se explica y que conviene entender bien. En la cara interna del mentón se insertan los músculos suprahioideos, la musculatura del suelo de la boca. Cuando en una mentoplastia se avanza el fragmento óseo, esa musculatura viaja con él, porque sigue anclada al hueso que estamos desplazando.

El resultado es una tracción anterior del suelo de la boca que tensa el compartimento submentoniano y puede mejorar la papada de forma moderada, además de cerrar el ángulo cervicomental. Conviene subrayar el matiz: es una mejora moderada y un efecto añadido, no el objetivo principal de la cirugía. Cuando la papada es el problema fundamental del paciente, la solución pasa por otras técnicas o por combinarlas, y así se plantea en consulta.

Mi forma de trabajar: planificación 3D junto al paciente

Durante mi fellowship en deformidades faciales y estética en el St George's Hospital de Londres, lo que más me marcó no fue una técnica quirúrgica concreta. Fue la comunicación con el paciente. Y esa es, hoy, la manera en la que trabajo: hacer al paciente muy partícipe de la planificación y de las opciones disponibles, siempre que él quiera implicarse en ese proceso. Hay quien prefiere delegar la decisión técnica, y también es una postura legítima; pero la puerta está abierta desde la primera consulta.

En consulta trabajamos con escaneados y CBCT que permiten ver el hueso con el tejido blando superpuesto, junto con fotografías clínicas sobre las que se realiza toda la planificación. Esto es posible porque en el tercio inferior existe una relación muy fiable entre hueso y tejido blando: múltiples artículos en la literatura demuestran que los cambios realizados sobre el hueso se replican prácticamente uno a uno sobre los tejidos blandos. Con experiencia en planificación 3D, el resultado puede predecirse con enorme precisión sobre una fotografía antes de operar.

Placas de titanio fabricadas a medida

El segundo elemento diferencial es lo que ocurre después de planificar: trasladar esa planificación a placas de titanio fabricadas a medida para ese paciente concreto, la misma metodología que utilizo en cirugía ortognática. En lugar de posicionar el fragmento óseo a ojo en quirófano, la placa personalizada solo encaja en una posición: la planificada. El margen de error se reduce al mínimo.

Recuperación de una mentoplastia

Es un procedimiento muy seguro y con una recuperación rapidísima: vida social prácticamente al día siguiente, con molestias mínimas y un edema muy poco llamativo. La reincorporación a la vida activa también es muy temprana. Con un buen postoperatorio, los resultados son sorprendentes: no solo sobre el tercio inferior, sino sobre el conjunto de la cara. De todas las cirugías que realizo, es una de las que mayor grado de satisfacción genera en los pacientes.

Preguntas frecuentes sobre la mentoplastia

¿Cuánto dura la cirugía y qué anestesia se utiliza?

Unos 40 minutos. Puede realizarse con anestesia general o con anestesia local, según el caso y la preferencia del paciente.

¿La mentoplastia deja cicatriz?

El abordaje habitual es intraoral, por el interior del labio inferior, por lo que no deja cicatrices visibles.

¿La mentoplastia mejora la papada?

De forma moderada, sí. En el mentón se inserta la musculatura suprahioidea del suelo de la boca; al avanzar el fragmento óseo esa musculatura se desplaza con él, lo que tensa la región submentoniana y cierra el ángulo cervicomental. Es un beneficio añadido, no el objetivo principal.

¿Puedo ver el resultado antes de operarme?

Sí. Con planificación 3D sobre CBCT, escaneados y fotografías es posible simular el resultado con gran precisión, porque los cambios sobre el hueso se replican prácticamente uno a uno sobre los tejidos blandos del tercio inferior.

¿Y si mi problema no es solo el mentón?

Si existe una discrepancia esquelética entre maxilar y mandíbula (clase II o clase III), la corrección de raíz es la cirugía ortognática. En consulta se valora siempre esta posibilidad antes de plantear una mentoplastia.

¿Dónde puedo hacerme una mentoplastia en Valencia o en Alcoy?

La valoración y la planificación 3D se realizan indistintamente en la consulta de Valencia o en la de Alcoy, según le resulte más cómodo al paciente. La intervención se lleva a cabo en IMED Hospitales Colón (Valencia) y, según el caso, puede valorarse realizarla en Alcoy.

Mentoplastia en Valencia y Alcoy

Consulta en Valencia

Clínica RBE · Carrer de Félix Pizcueta, 16, 46004 Valencia.
Cirugía en IMED Hospitales Colón.

Consulta en Alcoy

Clínica RBE · Carrer Góngora, 1, Alcoy.
Referencia para pacientes de Alcoy, Cocentaina, Muro de Alcoy, Ibi, Onteniente y toda la comarca de l'Alcoià i el Comtat, evitando el desplazamiento a Valencia para el estudio y el seguimiento.

St George’s Hospital · London    SECPF    SECOM    Universidad de Valencia

Estaremos encantados de valorarte en consulta

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