Qué es la mentoplastia
La mentoplastia es la cirugía que modifica la posición, la proyección, la altura o la simetría del mentón actuando sobre el propio hueso. Se realiza mediante una osteotomía, un corte óseo controlado que permite desplazar el fragmento mentoniano a la posición planificada y fijarlo con placas y tornillos de titanio. El hueso consolida en 6-8 semanas y permanece ahí de por vida.
Es una cirugía de unos 40 minutos, que puede realizarse bajo anestesia general o local con sedación, con abordaje intraoral (sin cicatrices visibles) y una recuperación notablemente rápida.
Mentoplastia, armonización de mentón y prótesis no son lo mismo
La armonización de mentón o mentoplastia líquida con ácido hialurónico es un tratamiento de medicina estética, no una cirugía: no toca el hueso y es temporal. La mentoplastia de aumento con prótesis sí es quirúrgica, pero tampoco modifica el hueso: coloca un implante sobre él. Son tres cosas distintas, con resultados, duraciones y riesgos distintos. Lo explico en detalle en mentoplastia o ácido hialurónico: cómo elegir.
Cuándo está indicada una mentoplastia
Cuando alguien viene a consulta preguntando por mentoplastia, lo primero que hago no es hablar de la técnica. Es entender qué es exactamente lo que quiere arreglar, porque no todos los pacientes que piden un mentón necesitan lo mismo.
Proporciones correctas, mentón poco proyectado
Mandíbula, maxilar y nariz bien proporcionados, y lo único que desequilibra el conjunto es un mentón con falta de proyección. Aquí la mentoplastia es la indicación directa y da un resultado excelente.
El problema real es esquelético
Existe una discrepancia entre maxilar y mandíbula, una clase II o una clase III, que afecta a todo el tercio inferior de la cara y, potencialmente, en algunas ocasiones también a la mordida. La corrección de raíz es la cirugía ortognática.
El paciente conoce la ortognática y la descarta
Escenario legítimo y muy frecuente: pacientes informados que deciden no pasar por la ortodoncia previa o por un postoperatorio más largo. Habitual en deportistas profesionales. La mentoplastia juega entonces un papel muy valioso, con expectativas realistas y bien explicadas.
Distinguir en cuál de estos tres escenarios está cada paciente es, en mi experiencia, la parte más determinante de toda la consulta.
Qué puede corregir realmente una mentoplastia
Las caras que percibimos como armónicas suelen tener un tercio inferior con protagonismo, un mentón con buena curvatura y una proyección que marca y delimita bien el óvalo facial. La mentoplastia permite actuar sobre:
- Proyección anteroposterior: avanzar o retruir el mentón para equilibrar el perfil respecto a nariz y labios.
- Altura del tercio inferior: reducirla en caras alargadas o, muy frecuentemente, aumentarla en caras cortas. Esta capacidad es exclusiva de la cirugía: ningún relleno modifica la altura facial.
- Asimetrías: corregir desviaciones laterales del mentón, algo que a menudo pasa desapercibido hasta que se planifica en 3D.
- Definición del contorno mandibular y cervical: al proyectar el mentón mejora la línea mandibular y el ángulo cervicomental.
- Mejora moderada de la papada: al avanzar el fragmento óseo se avanza también la musculatura del suelo de la boca insertada en él.
Por qué una mentoplastia puede mejorar la papada
Es un efecto que casi nunca se explica y que conviene entender bien. En la cara interna del mentón se insertan los músculos suprahioideos, la musculatura del suelo de la boca. Cuando en una mentoplastia se avanza el fragmento óseo, esa musculatura viaja con él, porque sigue anclada al hueso que estamos desplazando.
El resultado es una tracción anterior del suelo de la boca que tensa el compartimento submentoniano y puede mejorar la papada de forma moderada, además de cerrar el ángulo cervicomental. Conviene subrayar el matiz: es una mejora moderada y un efecto añadido, no el objetivo principal de la cirugía. Cuando la papada es el problema fundamental del paciente, la solución pasa por otras técnicas o por combinarlas, y así se plantea en consulta.
Mi forma de trabajar: planificación 3D junto al paciente
Durante mi fellowship en deformidades faciales y estética en el St George's Hospital de Londres, lo que más me marcó no fue una técnica quirúrgica concreta. Fue la comunicación con el paciente. Y esa es, hoy, la manera en la que trabajo: hacer al paciente muy partícipe de la planificación y de las opciones disponibles, siempre que él quiera implicarse en ese proceso. Hay quien prefiere delegar la decisión técnica, y también es una postura legítima; pero la puerta está abierta desde la primera consulta.
En consulta trabajamos con escaneados y CBCT que permiten ver el hueso con el tejido blando superpuesto, junto con fotografías clínicas sobre las que se realiza toda la planificación. Esto es posible porque en el tercio inferior existe una relación muy fiable entre hueso y tejido blando: múltiples artículos en la literatura demuestran que los cambios realizados sobre el hueso se replican prácticamente uno a uno sobre los tejidos blandos. Con experiencia en planificación 3D, el resultado puede predecirse con enorme precisión sobre una fotografía antes de operar.
Placas de titanio fabricadas a medida
El segundo elemento diferencial es lo que ocurre después de planificar: trasladar esa planificación a placas de titanio fabricadas a medida para ese paciente concreto, la misma metodología que utilizo en cirugía ortognática. En lugar de posicionar el fragmento óseo a ojo en quirófano, la placa personalizada solo encaja en una posición: la planificada. El margen de error se reduce al mínimo.
Recuperación de una mentoplastia
Es un procedimiento muy seguro y con una recuperación rapidísima: vida social prácticamente al día siguiente, con molestias mínimas y un edema muy poco llamativo. La reincorporación a la vida activa también es muy temprana. Con un buen postoperatorio, los resultados son sorprendentes: no solo sobre el tercio inferior, sino sobre el conjunto de la cara. De todas las cirugías que realizo, es una de las que mayor grado de satisfacción genera en los pacientes.
Preguntas frecuentes sobre la mentoplastia
¿Cuánto dura la cirugía y qué anestesia se utiliza?
Unos 40 minutos. Puede realizarse con anestesia general o con anestesia local, según el caso y la preferencia del paciente.
¿La mentoplastia deja cicatriz?
El abordaje habitual es intraoral, por el interior del labio inferior, por lo que no deja cicatrices visibles.
¿La mentoplastia mejora la papada?
De forma moderada, sí. En el mentón se inserta la musculatura suprahioidea del suelo de la boca; al avanzar el fragmento óseo esa musculatura se desplaza con él, lo que tensa la región submentoniana y cierra el ángulo cervicomental. Es un beneficio añadido, no el objetivo principal.
¿Puedo ver el resultado antes de operarme?
Sí. Con planificación 3D sobre CBCT, escaneados y fotografías es posible simular el resultado con gran precisión, porque los cambios sobre el hueso se replican prácticamente uno a uno sobre los tejidos blandos del tercio inferior.
¿Y si mi problema no es solo el mentón?
Si existe una discrepancia esquelética entre maxilar y mandíbula (clase II o clase III), la corrección de raíz es la cirugía ortognática. En consulta se valora siempre esta posibilidad antes de plantear una mentoplastia.
¿Dónde puedo hacerme una mentoplastia en Valencia o en Alcoy?
La valoración y la planificación 3D se realizan indistintamente en la consulta de Valencia o en la de Alcoy, según le resulte más cómodo al paciente. La intervención se lleva a cabo en IMED Hospitales Colón (Valencia) y, según el caso, puede valorarse realizarla en Alcoy.
Mentoplastia en Valencia y Alcoy
Consulta en Valencia
Clínica RBE · Carrer de Félix Pizcueta, 16, 46004 Valencia.
Cirugía en IMED Hospitales Colón.
Consulta en Alcoy
Clínica RBE · Carrer Góngora, 1, Alcoy.
Referencia para pacientes de Alcoy, Cocentaina, Muro de Alcoy, Ibi, Onteniente y toda la comarca de l'Alcoià i el Comtat, evitando el desplazamiento a Valencia para el estudio y el seguimiento.