Cirugía ortognática

La cirugía ortognática es el procedimiento destinado a corregir alteraciones en la posición del maxilar superior, la mandíbula o ambos, cuando estas no pueden resolverse únicamente con ortodoncia.

Estas discrepancias esqueléticas pueden afectar tanto a la función masticatoria y respiratoria como a la armonía facial, por lo que el tratamiento tiene un impacto funcional y estético.

El objetivo de la cirugía ortognática es restablecer una relación correcta entre los huesos faciales, los dientes y los tejidos blandos.

La cirugía ortognática es un procedimiento que permite corregir alteraciones en la posición del maxilar y la mandíbula cuando estas provocan problemas funcionales, estéticos o respiratorios. Durante muchos años, este tipo de cirugía se utilizó principalmente para corregir la mordida. Sin embargo, hoy sabemos que sus beneficios van mucho más allá. Actualmente, la cirugía ortognática se emplea con tres objetivos principales: funcional, estético y respiratorio. A este enfoque global se le suele denominar protocolo FAB (Functional, Aesthetic, Breathing).
1. Mejorar la posición funcional de los dientes y la mordida Cuando el tamaño o la posición del maxilar y la mandíbula no están correctamente balanceados (una mandíbula excesivamente pequeña o grande para el tamaño o posición del maxilar superior), la relación entre los dientes superiores e inferiores puede ser incorrecta. Esto puede provocar: -Dificultad para masticar correctamente (muchos pacientes se quejan sobre todo de no poder cortar alimentos finos o aplanados (jamón o pizza por ejemplo), porque sus incisivos no contactan correctamente) -Desgaste dental prematuro -Problemas en la articulación temporomandibular En estos casos, la ortodoncia por sí sola no siempre es suficiente, ya que el problema no está únicamente en la posición de los dientes, sino en la estructura ósea de la cara. La cirugía ortognática permite reposicionar el maxilar y la mandíbula para conseguir una mordida equilibrada y funcional.
2. Mejorar la estética facial
La posición de los maxilares determina en gran medida la forma y proporciones del rostro, especialmente del tercio inferior de la cara. Cuando existe una mandíbula muy retruída ("pequeña") o demasiado adelantada ("grande"), un maxilar demasiado hundido o una cara excesivamente corta o larga, pueden aparecer alteraciones en el perfil y en la armonía facial que no son estéticamente ideales para los pacientes.
A veces, alteraciones en el balance de este tercio inferior de la cara pueden hacer que el paciente piense que es su nariz lo que no le gusta y donde está el problema, dado que se ve demasiado grande o protagonista. La cirugía ortognática estéticamente permite: -Mejorar el perfil facial -Corregir asimetrías -Ajustar la longitud de la cara -Conseguir una mayor armonía entre nariz, labios, mentón y mandíbula A diferencia de procedimientos como la mentoplastia o la rinoplastia, que actúan sobre una estructura concreta, la cirugía ortognática modifica la arquitectura del tercio inferior de la cara, lo que produce cambios globales tanto de perfil como de frente. La indicación de una rinoplastia, una mentoplastia o una cirugía ortognática es algo que depende de cada caso individualizado y debe ser valorado por un especialista que sea capaz de llevar a cabo todos esos tratamientos para ajustar los necesarios en cada caso. En este contexto eminentemente estético a la cirugía ortognática se la denomina en algunos foros cirugía ortofacial
3. Mejorar la respiración y tratar la apnea del sueño
Uno de los avances más importantes en los últimos años es el papel de la cirugía ortognática en el tratamiento del síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS). En determinados pacientes, la posición retrasada del maxilar y la mandíbula reduce el espacio de la vía aérea, favoreciendo que esta colapse durante el sueño. Mediante técnicas como el avance y rotación maxilomandibular, la cirugía ortognática puede: -Aumentar el volumen de la vía aérea -Reducir o eliminar los episodios de apnea -Disminuir los microdespertares nocturnos -Mejorar el descanso y la calidad de vida En pacientes correctamente seleccionados, se considera uno de los tratamientos más eficaces y definitivos para la apnea del sueño.

Nada. La cirugía ortognática coloca maxilar y mandíbula en la relación previamente planificada con tecnología 3D para conseguir una mordida perfecta a la par que la estética deseada. Si esto se hace correctamente, el paciente no necesita que el paciente permanezca con la boca cerrada durante 2-4 semanas como se hace en algunos centros. Sí es cierto, que en algunos pacientes se colocan un par de gomas elásticas que guían a la mandíbula a morder a su nueva posición hasta que la musculatura que acostumbra a esta nueva oclusión y los músculos se adaptan a ello, pero se trata de una guía, no de algo que impide abrir la boca. Estas gomas se van retirando de forma progresiva según en consulta se va viendo que mejora y permanece la estabilidad sin necesidad de ellas.

Durante las primeras 2-3 semanas se recomienda una dieta líquida/triturada que se sigue durante otras 2-3 semanas más de una dieta a la que incorporamos ya comida menos machacada y muy blanda. Al rededor de las 6 semanas el hueso ya debería haber soldado y ser estable por lo que progresivamente se reintroduce dieta blanda (arroz, tortilla o pasta) y posteriormente algo más duro (pollo o pescado) hasta conseguir una dieta completamente normal (carne roja, bocadillos o frutos secos) al rededor de los 3-4 meses.

No siempre, todo depende del objetivo y la mordida inicial del paciente. En los casos en los que el objetivo es corregir la oclusión del paciente, sí que se acompaña con frecuencia de un tratamiento ortodóncico que se puede realizar con alineadores o con brackets. Este tratamiento se puede realizar todo él después de la cirugía (protocolo surgery first) o realizarse parcialmente antes de la cirugía y parcialmente después (surgery late).

En los casos de motivación estética o en contexto de SAOS, no siempre se requiere de ortodoncia previa o posterior a la cirugía, todo depende de como muerde el paciente y cuáles son los movimientos deseados.

La cirugía se realiza reposicionando los huesos de la cara mediante osteotomías planificadas con precisión gracias a la tecnología 3D. Mediante esta tecnología se planifican guías de corte y posicionamiento que indican la posición final de maxilar y mandíbula. Posteriormente, los huesos se fijan en su nueva posición mediante placas y tornillos de titanio diseñados específicamente para cirugía maxilofacial y que no necesitan ser retirados posteriormente ni el paciente notará en el futuro.
Todas las incisiones se realizan dentro de la boca, por lo que no quedan cicatrices visibles en la piel. Planificación digital Actualmente la cirugía ortognática se planifica mediante estudios tridimensionales que permiten analizar con precisión: • La posición de los maxilares • La oclusión dental • Las proporciones faciales • Los cambios en los tejidos blandos Esta planificación ayuda a obtener resultados funcionales y estéticos más predecibles y exactos.

Además de lo ya mencionado respecto a la dieta, puede haber un cierto edema en las semanas posteriores a la cirugía. Cómo de hinchado esté el paciente depende mucho de la experiencia del cirujano, ya que abordajes más pequeños y cirugías que no se demoren en exceso generan menos disrupción de los tejidos y con ello menor edema.

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