En julio de 2026, tras el Mundial, las imágenes de Vinícius Jr. con un perfil visiblemente distinto se hicieron virales en cuestión de horas. Según los medios brasileños que dieron la noticia, no se trató de una cirugía, sino de una armonización de mentón con ácido hialurónico realizada durante sus vacaciones. Los titulares, sin embargo, hablaban indistintamente de cirugía, retoque y mentoplastia como si fueran lo mismo.
No lo son. Y esa confusión es exactamente el problema que veo cada semana en consulta, tanto en Valencia como en Alcoy.
No me corresponde valorar el caso concreto de un paciente que no es mío ni juzgar el trabajo de otro compañero: solo su médico conoce su anatomía, sus objetivos y su planificación. Pero el revuelo mediático sí sirve para algo útil: explicar con rigor en qué se diferencian estas técnicas y qué hace que un resultado dure toda la vida o se desvanezca en año y medio.
Tres cosas distintas que suelen confundirse
- Armonización de mentón o mentoplastia líquida: infiltración de ácido hialurónico. Es medicina estética, no cirugía. No toca el hueso y es temporal.
- Mentoplastia de aumento con prótesis: sí es quirúrgica, pero no modifica el hueso. Coloca un implante sobre él.
- Mentoplastia ósea (osteotomía): se corta y se reposiciona el propio hueso del paciente, fijándolo con placas de titanio. Consolida en 6-8 semanas y es de por vida.
Si quieres el detalle completo de en qué consiste la cirugía, cuándo está indicada y cómo es la recuperación, lo explico en la página de mentoplastia en Valencia y Alcoy.
Por qué la prótesis de mentón no es mi primera opción
Existe literatura abrumadora sobre un fenómeno bien documentado: las prótesis de mentón se colocan bajo una zona con musculatura y mímica muy activas, y ese entorno genera micromovimientos continuos del implante sobre el hueso. Con el tiempo, esto provoca reabsorción ósea bajo la prótesis.
- El resultado a los años deja de ser el que se consiguió inicialmente, porque el hueso que sostenía el implante ha cedido.
- Pueden aparecer molestias o dolor a medio-largo plazo.
- En casos avanzados, la pérdida del hueso que protegía las raíces dentarias puede llegar a afectar a los dientes.
Salvo casos muy concretos y bien indicados, si existe el conocimiento técnico para realizar una osteotomía, la prótesis no es la mejor opción. Se trata de mover el propio hueso del paciente a la posición ideal en lugar de añadir un cuerpo extraño sobre él.
Ácido hialurónico frente a mentoplastia: la diferencia real
El relleno tiene una ventaja evidente: no es cirugía, el resultado es inmediato y se vuelve a la vida normal el mismo día. Es una opción razonable para determinados perfiles. Pero conviene conocer sus límites.
Reproducibilidad
En una mentoplastia, primero se habla con el paciente, se planifica con el paciente y se busca un resultado que él conoce y con el que está de acuerdo antes de entrar a quirófano. Esa es mi forma de trabajar: hacer al paciente muy partícipe de la planificación y de las opciones, siempre que quiera implicarse. Con el ácido hialurónico eso no se consigue: hay un componente artístico y una dependencia mucho mayor de la mano del médico que lo aplica.
Duración
El hueso reposicionado consolida en 6-8 semanas y permanece de por vida. El ácido hialurónico se reabsorbe de forma variable: se estima una media en torno a los 18 meses, y aunque suele decirse que a partir de ahí se reabsorbe al 100%, hay mucha evidencia en la literatura, y hallazgos que vemos también en quirófano, de que pasado ese tiempo el material sigue estando ahí.
El efecto acumulativo
Esto es lo importante y lo que casi nunca se explica. Muchos pacientes se infiltran, pasado un tiempo no quedan contentos con el resultado y terminan planteándose una mentoplastia. En esos casos la cirugía es algo más difícil, porque hemos añadido un factor externo procedente de ese primer tratamiento a un terreno que ya no es virgen.
| Ácido hialurónico | Prótesis de mentón | Mentoplastia (osteotomía) | |
|---|---|---|---|
| Actúa sobre | Tejido blando | Superficie del hueso | El propio hueso |
| Duración | ~18 meses, variable | Larga, con reabsorción ósea asociada | De por vida |
| Corrige altura facial | No | No / de forma muy limitada | Sí |
| Corrige asimetrías | Limitado | No / de forma muy limitada | Sí |
| Predictibilidad | Dependiente de la técnica manual | Sí a corto plazo; menor a largo plazo por la reabsorción ósea | Alta con planificación 3D |
| Recuperación | Inmediata | Días | Vida social al día siguiente |
| Reversibilidad | Sí (parcial) | Requiere retirada quirúrgica | Según el tiempo transcurrido, requiere una u otra técnica |
Un beneficio de la cirugía que el relleno no puede dar: la papada
En la cara interna del mentón se insertan los músculos suprahioideos, la musculatura del suelo de la boca. Cuando en una mentoplastia se avanza el fragmento óseo, esa musculatura viaja con él, porque sigue anclada al hueso que estamos desplazando. El resultado es una tracción anterior del suelo de la boca que tensa el compartimento submentoniano y puede mejorar la papada de forma moderada, además de cerrar el ángulo cervicomental.
Es un efecto añadido, no el objetivo principal, y la mejora es moderada. Pero es estructural: ninguna infiltración reproduce ese mecanismo, porque para que ocurra hay que mover el hueso donde ese músculo se inserta.
Cómo es una planificación real, paso a paso
Explicarlo con palabras tiene un límite. En este vídeo puedes ver cómo planifico en 3D un caso real antes de entrar a quirófano: cómo se trabaja sobre el hueso y el tejido blando superpuesto y cómo se decide, junto al paciente, la posición final.
Los dos errores más frecuentes
1. No haber valorado correctamente el objetivo con el cirujano. Es el error de fondo. ¿Qué es exactamente lo que no le gusta de su mentón? ¿Hay una clase II o una clase III detrás? ¿Se le ha explicado la posibilidad de una cirugía ortognática? Si se le ha explicado y la ha descartado por la ortodoncia o por la recuperación, ¿se ha tenido con él una conversación sobre las expectativas realistas de una mentoplastia? Cuando esa conversación no ha existido, el resultado técnico puede ser correcto y el paciente quedar insatisfecho igualmente.
2. Resolver con relleno lo que era un problema estructural. Realizar con ácido hialurónico los cambios que pide el paciente, con sus limitaciones de reabsorción e impredecibilidad, y con las complicaciones que puede generar si en el futuro decide pasar a cirugía.
En el fondo, ambos errores son el mismo: no ponerse en manos de un profesional que conozca y sepa manejar todas las alternativas, y que sepa presentárselas al paciente para que tome la decisión correcta para él con la mayor información y educación posible.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor mentoplastia o ácido hialurónico?
Depende del objetivo. El ácido hialurónico no es cirugía y da un resultado inmediato, pero es temporal (media estimada de 18 meses, con reabsorción variable), no corrige altura facial ni asimetrías reales, y depende mucho de la mano del médico. La mentoplastia es permanente, planificable en 3D con el paciente y reproducible. Además, un relleno previo puede complicar una cirugía posterior.
¿Puedo operarme si ya me he puesto ácido hialurónico en el mentón?
Sí, pero la cirugía es algo más difícil, porque se ha añadido un material externo a la zona. Conviene comentarlo siempre en la primera consulta, aunque hayan pasado años.
¿Por qué no se recomienda la prótesis de mentón?
Porque las prótesis se colocan bajo una musculatura mímica muy activa, sufren micromovimientos continuos y provocan reabsorción del hueso subyacente. Eso puede alterar el resultado con los años, generar molestias y, en casos avanzados, afectar a la protección ósea de los dientes.
¿La mentoplastia mejora la papada y el ácido hialurónico no?
Correcto. Al avanzar el hueso se avanza la musculatura suprahioidea insertada en él, lo que tensa la región submentoniana de forma moderada. El relleno no reproduce ese mecanismo porque no desplaza el hueso.
Valoración en Valencia y Alcoy
En la primera consulta realizamos un estudio facial completo, planificación 3D conjunta y una explicación honesta de todas las alternativas, incluidas las que no pasan por el quirófano. Consulta en Valencia (Carrer de Félix Pizcueta, 16) y en Alcoy (Carrer Góngora, 1), con cirugía en IMED Hospitales Colón. Solicitar valoración.
